Sevilla, a dos días del mes de enero de 1553
Yo, Perafán de palos, cristiano viejo y leal súbdito de nuestro rey Carlos, principio a escribir ciertos hechos que deberán quedar en la memoria de todos los hombres mejor que en la mía sola. Memoria frágil, ésta, la mía, agujereada por los muchos agujeros que la vejez puso en ella, por donde caen los sucesos que me apresuro a recoger antes de que el tiempo los borre.
Lo que aquí se ha de narrar es la historia de un viaje a aquellas tierras del sur del Nuevo Mundo o tierras de Solís, acaecido veinte años antes de ahora. Dicho viaje tuvo por raro jefe a un hidalgo vecino de este lugar, caballero singular al que cobré grande afecto. (...)
Halla principio esta historia con decir que era vecino de Sanlúcar de Barrameda un tal don Higo Hurtado de la Encina, caballero de la orden del Huerto, infanzón de Valverde y pariente de doña Urraca. Prima ésta, venida de la alta rama de los Hinojosa, que fue causante de la desventura y aventura de aquél, como se ha de narrar más adelante...Laura Linares - Ema Wolf -
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